Mensajes y Reflexiones

Retorno al Evangelio

 

“He aquí que os fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a los que os aborrecen” para que estéis perfectamente integrados en el espíritu de la solidaridad.

 

Hijos míos, el Evangelio de Jesús tiene carácter de urgencia en la intimidad de nuestros corazones.

 

Este es el siglo de la tecnología de punta, de ciencia, en su más elevada postura, pero también deberá ser el siglo del amor. Debemos atraer el sentimiento de amor para que se produzca la sabiduría en nuestro ser.

 

Muchas veces seréis hostilizados por la blandura de corazón; seréis discriminados por la conducta rígida en el cumplimiento del deber; probaréis ironía y desdén por la fidelidad a Jesús.

 

Creedlo, el carro carnal es transitorio, y cuando nos despojemos de él, la conciencia nos conducirá al país del remordimiento o al continente de las bienaventuranzas.

 

Vivid de tal modo que podréis mirar a los ojos, y sin bajar la mirada, a los que os causan impedimentos.

 

Se necesita mucho valor para hacerlo.

 

Se asegura que el individuo que es bueno, que es humilde, es un cobarde. Sin embargo, se necesita mucho valor para ser bueno. Es indispensable mucha energía para beber la copa de la amargura sin reproche ni quejas y transformarla en licor que genere energía y vitalice la existencia.

 

No fue la suerte la que os convocó al encuentro de esta hora en que la sociedad se retuerce en la impiedad, en la locura, en la sexolatría, en la toxicomanía.

 

Sed vosotros pacíficos y pacificadores. Producid en vuestros hogares el reino de los cielos, edificado en el acogimiento del alma que está al lado de vuestra alma, de los hijitos que os fueron confiados, cuya conducta será la consecuencia de la educación que os otorgáis, en forma de paz.

 

... Y encontraréis la razón de vivir en ese sentimiento del amor pulcro y penetrante que inunda la vida de alegría, que ilumina las ansiedades con paz.

 

Hijas e hijos del alma, nos desperdiciéis el tiempo que urge, lo cual se llama ahora. No posterguéis vuestra oportunidad de autoiluminación.  Jesús ya vino a estar con nosotros. Hoy nos espera y envía a la Tierra a sus embajadores para que nos regresen a Su dulce acogimiento y repita suavemente: ¡Venid a mí, os consolaré!

 

Regresad a vuestros hogares, mansos y pacíficos porque así empezará la era de la regeneración, en la que se trabaja desde el día en que la codificación llegó a la Tierra, cuando el lobo y el cordero beberán en la misma fuente; cuando los rosales pongan sus pétalos en el interior de los hogares; cuando las Estrellas Radiantes que forman parte de la corte divina clareen las sombras.

 

¡Amad! El amor redime a la criatura humana. Y luego, discípulos de Jesús, el Maestro nos espera.

 

¡Mucha paz!

 

¡Qué el Señor de bendiciones os bendiga!

 

Son los votos del servidor humilde y paternal,

 

Bezerra.

 

 

 

(Mensaje recibido por psicofonía a través del médium Divaldo Pereira Franco, en el cierre de la conferencia proferida en la Institución Asistencial y Educacional Amélia Rodrigues, en Santo André, la noche del 29 de septiembre de 2013.)

 

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