Psicografía de Mies de Amor

Para iluminar las tinieblas hace falta encender primero la propia luz

 

 

La paz es un atributo superior que no nos es dado como un regalo. Es una conquista íntima y personal que cada uno debe poner su esfuerzo por alcanzarla.

La convicción, una vez adquirida no puede vacilar. Todos somos imperfectos pero no por ello podemos abandonar la tarea.

El trabajo no les es confiado porque sean perfectos, sino como una herramienta que los ayuda en su evolución.

No teman, no flaqueen, no duden, no se sientan débiles o demasiado imperfectos.

Les falta todavía pero el camino de la Caridad está a su disposición para que crezcan, eliminando sus malas inclinaciones y adquiriendo virtudes.

Las fallas son comunes entre ustedes, sin embargo ha llegado la hora del paso del Planeta a un Mundo de Regeneración y ustedes, si lo desean, pueden quedarse y aportar. No obstante, no lo hagan solos, hay que subir llevándose de la mano a nuestros hermanos aún en la oscuridad.

Trabajen para rescatar la mayor cantidad de Espíritus, pues la mayoría tiene su última oportunidad en la Tierra.

Algunos serán los trabajadores de la última hora y, pese a su pasado oscuro, serán tocados por el sublime Amor Cristiano.

No teman, no flaqueen, pero preserven la humildad y no se dejen influenciar por los frutos, creyendo que ya están a un paso de la perfección. Todavía les falta mucho, pero tienen mucho más conocimientos que otros Espíritus.

Para iluminar las tinieblas hace falta encender primero la propia luz.

Los Espíritus estaremos con ustedes, siempre que sigan al Maestro Jesús.

Los amo.

Los sigo.

 

Un Hermano de otros tiempos.

 

Buenos Aires, 25 de abril de 2011

 

Mensaje intuido