ESTUDIO DEL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO

TEMA 5: Nadie podrá ver el Reino de los Cielos si no naciera de nuevo

 

 

Cap. IV, Ítems 1 a 3

 

 

Por: Vanuza Kelly Araújo

Vanuza.educadora@gmail.com

 

 

 

1. Jesús, habiendo venido por los lados de Cesarea de Filipo, interrogó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Qué dicen los hombres con relación al Hijo del Hombre? ¿Quién dicen que soy? Ellos le respondieron: Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros Elías, otros Jeremías, o uno de los profetas. Jesús les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Tomando la palabra Simón Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente. Jesús le respondió: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no fue ni la carne, ni la sangre que te lo reveló, sino nuestro Padre que está en los cielos. (San Mateo, cap. XVI, v. 13 a 17; San Marcos, cap. VIII v. 27 a 30).

 

Su llegada al territorio de Cesarea de Felipe, aún se hace en el plano personal cuando su bondad nos lleva a los terrenos de la meditación y del autoanálisis que favorecen la reflexión acerca de Su verdadera Identidad.

Cuando interroga a sus Discípulos debemos estar atentos para saber si de hecho lo seguimos a Él, ya que el discípulo precisa tener consciencia de su carencia, de que necesita al Maestro y debe actuar con humildad y prudencia en todas las oportunidades.

Jesús, el Maestro, cuando interrogaba a sus discípulos daba a entender que ellos deberían ser observadores y bien informados.

Es lo que también nos sugiere la Codificación Espírita por la fe razonada y por el conocimiento de los modelos que auxilian en la realización plena de nuestra posición en la evolución. Si respetamos el nivel evolutivo de cada criatura y mantenemos viva la necesidad de mejorar nuestro conocimiento y la aplicación de sus enseñanzas.

La expresión “Hijo del Hombre” es común en el Evangelio. Por participar da influencia divina como hijo de Dios, Jesús mostró su identificación con los procesos de aprendizaje de los seres como hijo del hombre.

En este fragmento Jesús inicia una conversación sobre la Reencarnación con sus Discípulos. En el libro “Jesús y el Evangelio a la luz de la Psicología profunda”, Joanna de Ângelis menciona el modo pedagógico usado por Jesús para dialogar con Sus Discípulos:

 

Profundamente conocedor de la Naturaleza Humana que se le desvelaba a la mirada profunda y penetrante, utilizaba el lenguaje acorde con el nivel y con la necesidad del interlocutor. Usaba no solamente el recurso de las imágenes simples y cautivadoras de las redes del mar, de los lirios del campo, de las semillas de mostaza y de las cepas y de las cañas, en un simbolismo inigualable, sino que también utilizaba la profundidad de concepto y de forma, con expresiones directas y complejas que demarcaban el ministerio y abría perspectivas futuras.

 

2. Entretanto Herodes el Tetrarca, oyendo hablar de todo loque Jesús hacía, tenía su Espíritu en suspenso – porque los unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos, otros que Elías había aparecido y algunos que uno de los antiguos profetas había resucitado. – Entonces Herodes dijo: Yo hice cortar la cabeza a Juan, pero, ¿quién es éste de quien oí hablar tan grandes cosas?Y tenía voluntad de verlo. (San Marcos, cap. VI, v. 14 y 15; San Lucas, cap. IX, v. 7,8 y 9)

 

3. (Después de la transfiguración). Sus discípulos le preguntaban, diciéndole: ¿Por qué, pues, los escribas dicen que es preciso que Elías venga antes? Mas Jesús les respondió: Es verdad que Elías debe venir y restablecer todas las cosas; mas yo les declaro que Elías ya vino, y no le conocieron, mas lo trataron como quisieron. Así ellos harán sufrir al Hijo del Hombre. Entonces sus discípulos comprendieron que era de Juan de Bautista que les había hablado. (San Mateo, cap. XVII, v. de 10 a 13; San Marcos, cap. IX, v. 11, 12, y 13).

 

Notamos que la idea reencarnacionista era algo común en la época de Jesús, aunque no se presentara bajo una clara perspectiva, tal como nos la enseña hoy el Espiritismo.

 

 

OBRAS CONSULTADAS

 

- Luz Imperecível - Estudo Interpretativo do Evangelho à Luz da Doutrina Espírita. Pg. 161 - 164

- Jesus e o Evangelho - À luz da psicologia profunda – Renascimentos, pg. 39 – 44.

 

 

 

 

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